Un año publicando con ayuda de la IA: reflexión honesta

Hace justo un año me propuse retomar la publicación regular en el blog después de un silencio largo. Lo hice apoyándome en herramientas de IA de una forma que no había hecho antes, y ahora que han pasado doce meses con publicación mensual constante, creo que merece una reflexión honesta.
Qué ha ayudado la IA y qué no
La IA ha sido útil para superar el bloqueo de la página en blanco. Tener una estructura inicial, un primer borrador sobre el que trabajar, hace que el proceso sea mucho menos intimidante. El coste de arrancar es menor.
También ha sido útil para la consistencia de formato: frontmatter correcto, estructura de secciones, coherencia en el tono. Cosas mecánicas que antes me frustraban.
Lo que la IA no puede darte es el punto de vista. Los artículos que más resonancia han tenido son los que tienen una posición clara, una experiencia personal, algo que yo he vivido o pensado de verdad. El modelo puede escribir sobre Gaussian Splatting de forma técnicamente correcta, pero no puede reemplazar la experiencia real detrás de cada tema: haber capturado un monumento durante horas con el móvil, haber debuggeado un componente hasta las tantas o haber perdido cien partidas de ajedrez antes de entender un patrón.
El riesgo del que hay que ser consciente
El riesgo principal es la homogeneización del tono. Si delegas demasiado en el modelo, todos los artículos acaban sonando igual, con el mismo ritmo, las mismas estructuras, el mismo vocabulario. He tenido que hacer un esfuerzo activo por editar hacia mi voz, añadir anécdotas personales, opinar de verdad aunque el modelo no lo hiciera.
La IA como amplificador, no como autor
Mi conclusión después de un año: la IA es un amplificador de lo que ya traes. Si tienes ideas claras, criterio y experiencia, la IA te ayuda a expresarlos más rápido y con menos fricción. Si no tienes nada que decir, la IA te ayuda a decirlo de forma muy bien escrita. La diferencia entre los dos casos la nota el lector.
Seguiré publicando. Con o sin IA.
Salu2.